LocoSAPIEN´s

LA DIGNA DEFENSA AMBIENTAL
EN SANTANDER


.06 octubre 2020 | LocoSAPIENs.



“...Esta lucha es de sacrificios, dura y prolongada…”.
Un buen ejemplo de la digna lucha y defensa ambiental en Colombia se ha dado desde Santander, oponiéndose, entre otras, a la explotación en el Páramo de Santurbán. Hablamos con algunos de los integrantes de los movimientos que defienden el territorio para conocer acerca de sus formas de lucha, organización, iniciativos y próximos pasos en la postpandemia para continuar protegiendo el medio ambiente.

Ilustración de @locosapiens_lab - (2020).

Dentro de las luchas ambientales colombianas, la santandereana ha resaltado por su fortaleza, que ha logrado sembrar en la ciudadanía la necesidad de defender el territorio y el agua de las políticas extractivistas que nos han impuesto los gobiernos en Colombia en los últimos años. Dialogamos con Luisa Acuña, Mauricio Meza, Julián Soto y Miguel Francisco Contreras, integrantes del Observatorio de Conflictos Ambientales (OCA) de la Corporación Compromiso, quienes también son miembros del Comité por la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán. Un Comité ciudadano con una organización horizontal que se ha encargado de gestar, organizar y promover la movilización ciudadana con el fin de proteger su territorio y lograr pequeñas victorias como el archivamiento de la licencia del proyecto Soto Norte en el páramo de Santurbán. Sin embargo la lucha continúa, razón por la que quisimos conocer un poco más sobre su conformación y trabajo.

El movimiento para la defensa del Páramo de Santurbán se creó hace once años, cuando se empezaron a conocer las noticias sobre las licencias para la explotación de minerales, tal como lo recuerdan los integrantes del OCA: “Esto nació una tarde del año 2009, en el auditorio, aquí en el tercer piso, nos reunimos unas treinta personas aproximadamente. Cuando empezó a aparecer esa noticia del oro, de los canadienses, inicialmente eran canadienses: Greystar de Canadá. El escándalo fue que compró los títulos mineros a pequeños mineros, porque allá hay minería hace 450 años, histórica, artesanos. Y ellos comienzan a comprar y a robar y se empieza a destapar que estaban comprando la gobernabilidad, el alcalde y los concejales los compraron, el personero también lo compraron y entonces comienza a destaparse el escándalo, y entonces nos damos cuenta y hacemos la primera marcha, que es de esos treinta que estábamos ahí marchamos esa tarde, a los ocho días ciento cincuenta personas bajo la lluvia, pero después fueron mil, dos mil, setenta mil y la última marcha cien mil personas.”

Con el tiempo las marchas para defender el páramo de Santurbán se han vuelto multitudinarias y tan famosas que no han escapado de los intereses politiqueros, sin embargo los miembros del Comité tienen claro cuál es su lucha y cómo protegerla “...bueno en fin, muchos políticos colombianos han estado ahí, pero peleamos con la politiquería para que no se ganen el espacio politiquero...Es un escenario de mucha presencia y de mucha fuerza...De este proceso ha cambiado un poco la clase política. Hemos renovado con este movimiento algunos concejales de Bucaramanga y algunos diputados, y algunos Representantes a la Cámara. Todavía siguen en el Senado algunos personajes promineros y eso, pero ha servido para denunciarlos y encararlos”. Pero más allá, el éxito de convocar cien mil personas en las marchas ha servido para facilitar la convergencia y el diálogo con todos los sectores, desde la Iglesia hasta los empresarios, que se han unido para defender el agua, tal como lo resalta el OCA “..le dan el día a los trabajadores para que salgan, las universidades, ¡todas! públicas y privadas, todas han salido, los ricos han salido, la gente de la clase alta. Porque se ve amenazada el agua, ¡todos saben que el problema del agua es con toda la ciudad!”

"...bueno en fin, muchos políticos colombianos han estado ahí, pero peleamos con la politiquería para que no se ganen el espacio politiquero...Es un escenario de mucha presencia y de mucha fuerza..."

En los once años que se ha mantenido vigente el Comité su fortaleza ha radicado en la organización interna, que ha privilegiado siempre los intereses comunes y no los particulares, tal como lo destaca Mauricio del OCA: “El éxito es que es horizontal, no hay ningún tipo de protagonismos. Claro que empiezan a aparecer ciertos personajes con intereses individuales, pero aquí los paramos en la raya para que el proceso continúe y sea colectivo... La coordinación es colectiva, es horizontal totalmente, son religiosas las reuniones del comité todos los miércoles a las 6:30 de la tarde. A una reunión pueden llegar veinte, pueden llegar diez, pero cuando la cosa se pone muy dura pueden llegar cien o doscientas personas a una reunión del Comité. Se hacen asambleas anuales, la asamblea final, es en diciembre y llegan cuatrocientas a quinientas personas. Ese día se vende un tamal donde recogemos fondos con la finalidad de realizar las calcomanías, los afiches, pancartas y demás. La empresa privada ayuda mucho con pancartas, con globos, con banderas. Colaboran porque si nos quedamos sin agua perdemos todos el año.”

El pasado dos de octubre la ANLA ordenó el archivo del proyecto Soto Norte, presentado por la multinacional Minesa para obtener la licencia ambiental que le permitiera extraer oro del páramo de Santurbán. Esta compañía minera con capital extranjero propiedad del gobierno de Abu Dhabi en Emiratos Árabes Unidos es una de las varias empresas que han intentado explotar los recursos en Santander y contra las que han tenido que luchar el Comité para la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán. Julián, Ingeniero Ambiental del OCA nos hizo un recuento de este título: “En ese tiempo cuando inicia el movimiento estaba la multinacional Greystar, a la cual no le dan el proyecto, sale una resolución que delimita el páramo de Santurbán, entonces se da la sentencia de que no habrá licencia para ese proyecto de minería a cielo abierto. Igualmente ese proyecto estaba en la zona de páramo, entonces no fue viable. Entonces esta empresa se cambia de nombre a Eco Oro y sigue siendo canadiense, pero debido a que no pueden ya desarrollar su megaproyecto, entra una empresa árabe llamada Minesa, que se ponen un nombre santandereano, que es lo más triste, que se permitan este tipo de acciones, pero pues continúa la lucha por que la otra empresa (Greystar) le vende parte de los títulos a Minesa, quien a su vez también compra otros títulos mineros a otras medianas empresas en el sector y amplía su polígono minero por debajo de la línea de páramo y propone un proyecto de megaminería subterránea”

El estudio ambiental de ese primer proyecto presentado en el 2017 por Minesa recibe dos conceptos negativos por parte de la Corporación para la defensa de la Meseta de Bucaramanga (CMB) y de la ANLA. “Entonces debido a la presión social que se hizo en ese tiempo y técnica y jurídica, ellos retiran el proyecto” - nos continúa exponiendo Julián - “como estrategia, ellos retiran ese proceso de licenciamiento y en el 2019 pasan una nueva solicitud de licencia, habiendo desactivado todo un proceso en contra de la primera licencia. Sin embargo, eso sirvió para que los equipos técnicos y jurídicos o para las personas que estamos en el tema del análisis, a empezar a argumentar a través de información de ellos, uno puede ver las plantas, y puede ver los ríos y los nacimientos, pero ellos como realizaron algunos estudios, empiezan a dar insumos, de qué minerales existen en el territorio, entonces sale que en la montaña hay uranio, este mineral radioactivo, y así se generan más argumentos para poder detener este megaproyecto.”

Además de apoyar la creación del Comité de defensa de Santurbán, el Observatorio de Conflictos Ambientales ha venido haciendo un seguimiento y acompañamiento a otras problemáticas ambientales en el departamento de Santander, tal como nos lo relatan sus integrantes: “Hay muchas luchas emblemáticas en Santander, como la lucha de los pescadores de la represa de Hidrosogamoso, que habían más o menos mil quinientos pescadores en trece asociaciones de pescadores. Hicieron esa hidroeléctrica, construyeron el muro, e inicialmente nos vendieron eso como una empresa colombiana llamada ISAGEN, que vendió la generación de energía a otra empresa canadiense, que no restituyó los derechos de los pescadores, es el río más importante de Santander como dispensa pesquera. Igualmente la lucha del fracking, una lucha que aquí en Santander y especialmente en Barrancabermeja, que ha sido una zona petrolera por cien años y hoy está sumida en el abandono estatal. Es decir, el Estado fracasó y aún produciendo petróleo. Cien años que el petróleo no le está sirviendo para nada a la región, entonces la idea es proteger los municipios de Santander de las pruebas pilotos de fracking. También la protección del complejo cienagoso de Santander, hogar del manatí, ya que el agua fría que viene de los páramos está ganando temperatura y con ello el cambio drástico en los ecosistemas.”

Precisamente, el Observatorio ha venido denunciando las afectaciones ambientales y sociales que el proyecto hidroeléctrico Hidrosogamoso viene dejando desde el 2009 cuando empezó su construcción: “llegó esta empresa, no respetando la tierra de los campesinos, con buldócer, en la noche destruyendo cercas, inclusive la finca de la Universidad de la Paz, de la misma universidad ¡pública! Les metieron buldócer a las once de la noche, dañando los cultivos de los estudiantes y profesores. Es una empresa que ha hecho un gran daño, por ejemplo 1500 pescadores se quedaron sin empleo y ahora andan buscando contratos con petroleras o con la construcción de la ruta del cacao o una carretera, una de cuarta generación. Porque su empresa era el río, todos los días tiraban atarraya y este río les dio por años y años de comer a esos 1500 pescadores, hoy ellos no tienen, ni seguridad alimentaria, ni seguridad laboral, ni nada, e ISAGEN realiza el daño y no repara, se hacen los locos en la reparación de los daños de Hidrosogamoso”. Al igual que en el proyecto de Hidroituango u otros energéticos - como el mismo Embalse del Muña - las empresas generadoras de energía justifican su actuar en el negocio que sostienen, sin importar las afectaciones ambientales y sociales que generan.

La movilización ciudadana y social se han sumado a otras herramientas de la que se ha valido el Observatorio para acompañar las luchas ambientales, como las consultas populares y las coadyuvancias. En el 2017 en Santander fueron protagonistas de dos de las siete victorias en consultas populares con enfoque ambiental que se realizaron en el país, tal como nos lo recuerdan ellos: “hicimos dos consultas populares y las ganamos, en el municipio de Jesús María y en el municipio de Sucre, se ganaron ambas consultas populares. Pero cuando el gobierno se dio cuenta que había ganado Cajamarca, que había ganado aquí, que había ganado en Casanare, el gobierno salió y nos bloqueó. Aquí ganamos dos, ¡dos! con votación del 98 por ciento, aquí en esta oficina hicimos los documentos que había que entregar en el Tribunal Administrativo de Santander, para poder argumentar la consulta popular. Hicimos todo el trámite ante la Registraduría, y ya teníamos listo todo para El Carmen, para San Vicente y para varios municipios de Santander, pero el gobierno salió y dijo que el subsuelo era asunto de ellos, que no era de interés colectivo y le quitó la autoridad al alcalde, quien era quien convocaba”.

Por otro lado, con las coadyuvancias (figura del derecho procesal que permite a otras partes interesadas adherirse a las pretensiones de una parte principal) han iniciado recientemente una nueva estrategia para llevar a los tribunales el inconformismo ciudadano con las afectaciones ambientales al territorio. Valiéndose de las redes sociales buscan liberar un documento base que los ciudadanos puedan descargar, completar y presentar en los juzgados como respaldo a las medidas que ellos tomen, tal como nos lo cuenta Miguel, abogado del Observatorio: “El respaldo es que con esas coadyuvancias el juez entienda que hay muchos ojos encima, no solamente en Bucaramanga, si no que en Bogotá, Sibaté, Tolima, en el Amazonas y fuera de Colombia, que le están diciendo: señor juez lo que pase con Santurbán no le puede pasar lo mismo a los otros 37 páramos que hay en Colombia, porque sabemos que aquí somos el experimento social, si permitimos que se haga mega minería en Santurbán, quedaría como jurisprudencia y los demás páramos empezarían a caer. En @comitesanturban, vamos a entregar unos documentos de coadyuvancia, que son unos documentos dirigidos al juez, donde le decimos: «señor juez estamos de acuerdo en que usted ordene la suspensión de la licencia ambiental, porque definitivamente vemos que no hay garantías en este gobierno»”

El Observatorio también viene promoviendo dos iniciativas más para incentivar y destacar las luchas ambientales en la región y las personas u organizaciones que están detrás de ellas. Se trata de la revista impresa “Los Conflictos y las Luchas Ambientales en Santander” que publican anualmente con artículos de colaboradores que exponen - como su nombre lo indica - los conflictos ambientales en Santander, como las afectaciones al agua, la minería, el fracking, el glifosato, entre otros. También lanzaron “El Premio al mérito del cuidado de la naturaleza y protección del medio ambiente” para el cual el observatorio postula tres personas que merecen este reconocimiento y la Corporación Compromiso elige el ganador. Así nos relataron ellos estas dos iniciativas: “En Santander hay una lucha por encima de todas, de la sindical, de la obrera, de la estudiantil, de la campesina, esa es la lucha ambiental... El mismo día que lanzamos la revista entregamos el premio... Se llena el auditorio completamente, conseguimos los recursos para que vengan los ambientalistas de todas las provincias, de la provincia más lejos. A ellos les da mucho honor venir y aspiran que algún día puedan ganar el premio. Es un estímulo a la lucha, es un estímulo a la coherencia, es un estímulo a la resistencia, es un estímulo al trabajo colectivo… Se vuelve un evento masivo en ese hotel, la noticia de todos los periodistas no son los politiqueros, no es los megaproyectos, sino el tema ambiental ”

La pandemia afectó algunas de las acciones que el Observatorio y el Comité estaban planeando, como una marcha multitudinaria desde Santander a Bogotá para decirle a la ANLA, a Minesa, al Ministerio de Ambiente, a la Rama Judicial y a todos en general que era necesaria la defensa de Santurbán. Así nos contaron lo que se viene para ellos en esta nueva normalidad “estamos en una etapa definitoria del páramo de Santurbán y este gobierno viene con toda, además que estamos hablando de un gobierno traidor, un gobierno fascista que prefiere el extractivismo sobre el agua, todo estaba cuadrado para ellos y sin embargo se les cayó la Ley de Regalías, entonces se trata de hacer acciones fuertes, como el fracking, que está demandado ante el Consejo de Estado. Necesitamos levantar un movimiento social muy grande en Colombia, estamos en las manos de los magistrados del Consejo de Estado, ellos son los que tienen parado el fracking, falta meterle pueblo. También fortalecer el movimiento ambiental en Colombia, para realizar un encuentro de páramos y evitar que los delimiten, porque eso implica que van a sacar a los campesinos del páramo, por que quieren el agua, y la quieren para entregársela a las multinacionales, entonces si no delimitan los páramos les va a quedar muy arrecho sacar a los campesinos, porque los campesinos son los guardianes del páramo”.

“...estamos en una etapa definitoria del páramo de Santurbán y este gobierno viene con toda, además que estamos hablando de un gobierno traidor, un gobierno fascista que prefiere el extractivismo sobre el agua, todo estaba cuadrado para ellos y sin embargo se les cayó la Ley de Regalías, entonces se trata de hacer acciones fuertes, como el fracking, que está demandado ante el Consejo de Estado. Necesitamos levantar un movimiento social muy grande en Colombia, estamos en las manos de los magistrados del Consejo de Estado...""

Por último, les pedimos a los compañeros del Observatorio que nos dejaran un mensaje que quisieran enviar a todas las personas u organizaciones que día a día realizan una defensa ambiental del territorio: “El mensaje es un mensaje unitario, la lucha hay que darla unida, hay que quitar todos los protagonismos individuales, los protagonismos regionales, aquí el enemigo es uno: es el extractivismo, las empresas multinacionales que nos están saqueando sin dejar ningún beneficio para Colombia. La experiencia está en Barrancabermeja que llevan cien años explotando petróleo y consumen el agua más sucia de la región, sin un buen hospital, con la juventud entregada a las bandas delincuenciales y a la prostitución por falta de educación. El mensaje para todos los campesinos que lean o escuchen estas palabras es para que no permitan que les cambien el sombrero por un casco de una empresa minera, que no le venda la finca a ningún extraño, porque este va a ser el infiltrado que va a cooptar la Junta de Acción Comunal, el que trae un ejército privado y empieza a privatizar los caminos veredales y ahí entra la minera, ahí entra la petrolera. También en unirnos todos los sectores en protección del agua y de la naturaleza, y de nuestros líderes sociales, porque estos asesinatos son para sembrar el miedo y así entrar. Esta lucha es de sacrificios, dura y prolongada, estamos peleando contra los que lo tienen todo, la plata para comprar licencias ambientales, la plata para comprar autoridades, los gobernadores, los políticos, para comprar todo lo que quieran, en contra del interés colectivo, que es la defensa del territorio”.

El mensaje es un mensaje unitario, la lucha hay que darla unida, hay que quitar todos los protagonismos individuales, los protagonismos regionales, aquí el enemigo es uno: es el extractivismo, las empresas multinacionales que nos están saqueando sin dejar ningún beneficio para Colombia.

Para finalizar, resaltamos el trabajo de los compañeros del Observatorio de Conflictos Ambientales de Santander y por extensión, al Comité para la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán, por lo que consideramos un buen ejemplo de cómo se debe dar y hacer una digna lucha ambiental, sin protagonismos individuales, con una toma de decisiones horizontal y manteniendo la independencia de las corporaciones, las instituciones o los politiqueros, dando una digna pelea de defensa ambiental contra la dictadura extractivista que nos han implantado.